Conozca la historia de uno de los hombres más poderosos de la industria musical.

Su nombre real es Shawn Corey Carter, nacido en las entrañas de Brooklyn un 4 de diciembre de 1969, con un pasado oscuro lleno de violencia, su padre lo abandonó cuando era niño y en una ocasión tuvo que dispararle a su hermano porque le quería robar sus joyas. El camino para Jay Z no ha sido fácil, cuando era adolescente, al estar viviendo en vecindario lleno de drogas fue muy fácil para que se dejara tentar por el dinero fácil, hasta que se convirtió en un vendedor de ‘crack’, junto a su compañero de aventuras De-Haven, quien lo acogió cuando su padre lo abandonó.

“Comencé a traficar con droga a los 14 años, y Jay por ese entonces faltaba constantemente a la escuela y me acompañaba los fines de semana. Poco tiempo después se mudó a mi casa y le dije: ‘Lo que es mío es tuyo’. Hicimos un montón de dinero. Con 17 años ya teníamos 100 mil dólares debajo del colchón de la cama”.

Un mundo bastante complejo, en el que afortunadamente nunca tuvo que matar a nadie, aunque el rapero afirma que lo hacia lentamente al venderle las drogas a las personas, siempre se ha arrepentido por esa parte de su vida, porque como muchos lo han dicho “es un mundo muy difícil de salir”, con una ventana que cada vez se hace más pequeña, reduciendo las posibilidades, “o sales muerto o te pudres en la cárcel”, menciona el rapero.

“No había ningún lugar donde uno pudiera escaparse o tomarse un espacio. Ibas al pasillo y ahí había drogadictos. Se podía oler en los pasillos, ese olor putrefacto”

Incluso existe una canción sobre ese episodio de su vida, en el que además hace una crítica Tomi Lahren, una locutora de radio que lo señaló varias veces por su pasado.

Su interés por la música inició cuando era muy pequeño, su madre Gloria Carter, relata que en las noches despertaba a sus hermanos al hacer ruidos con la mesa con patrones similares al de la batería, por esta razón en su cumpleaños le regaló un Boom-Box para que grabara esos sonidos y para que escuchara música, a partir de ese momento su pasión creció mucho más, al punto que empezó a escribir y a improvisar. En sus primeros años compartiría esta pasión con Jaz-O, quien fue su mentor (de hecho, su nombre es en homenaje a él) y más tarde empezaría a hacer pequeñas colaboraciones en canciones como ‘Can I Get Open’ junto a Original Flavor y ‘The Originators’ con Jaz.

Más adelante tocaría la puerta de varias disqueras, pero ninguna quizo firmar su música, así que en 1995 decidió crear su propio sello Roc-A-Fella Records, que ha catapultado a artistas como Kanye West, Memphis Bleek o Young Gunz. Allí hizo su debut con ‘Reasonable Doubt’, un trabajo que en poco tiempo fue disco de oro y del que una de sus canciones ‘Ain’t No Nigga/Dead Presidents’ hizo parte del top 50 pop de la época; pero definitivamente fue cuando conoció a P. Diddy que su carrera se lanzó al estrellato, ya que se encargó de producir su segundo álbum ‘In My Lifetiem Vol.1’; sin embargo, cuando se publicó ‘Vol 2: Hard Knock Life’, fue cuando realmente rompió esquemas, alcanzando 5 millones de discos vendidos, convirtiendo a éste en uno de sus trabajos más exitosos hasta el momento.

El resto ya es historia… Jay Z ha estado detrás del éxito de mujeres como Beyoncé o Rihanna y ha trabajado con numerosos artistas: Justin Timberlake, Pharrell Williams, Alicia Keys y Colplay, entre muchos más, también cuenta con su propio servicio de streaming Tidal, es copropietario del club deportivo para millonarios The 40/40, es codirector de la marca de cerveza Budweiser y posee parte de una franquicia de la NBA.

Dicho en sus palabras: “Yo no soy un hombre de negocios, soy un negocio, hombre”.

jay z

 

 

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